No deje que su hija se convierta en la nueva Scarlett Johansson de la Red
04/01/2012, por Pablo Perez San José
¿Qué tienen en común Scarlett Johansson, Miley Cyrus o Rihanna, además de ser famosas actrices y cantantes? Estas tres celebridades no sólo comparten su condición de modelos sociales para muchos adolescentes en todo el mundo. También las tres han sido recientemente víctimas del “sexting”.
¿Y qué es eso del sexting? – se preguntará más de uno. Se denomina así a la difusión de imágenes con contenido sexual por el móvil. Fotos de desnudos y vídeos eróticos, generados de forma voluntaria por su protagonista, pueden pasar a manos de otras personas. Un hacker que accede a nuestro equipo para robar datos personales, una ex-pareja despechada que hace un reenvío masivo, un móvil perdido o simplemente la imprudencia de publicarlas en una red social, puede hacer que perdamos el control de una información que afecta a nuestra intimidad y la privacidad.
El fenómeno cobra especial relevancia cuando afecta a los menores: un colectivo que necesita especial protección por su vulnerabilidad y las consecuencias en el desarrollo de su personalidad. Los adolescentes, ávidos de notoriedad y reconocimiento, a veces ponen en peligro su intimidad al minimizar las consecuencias de sus actos y asumir riesgos en un exceso de confianza.
La proliferación de móviles de última generación con cámara, conectividad a Internet y prestaciones que permiten la inmediatez a la hora de difundir contenidos a través de mensajes multimedia y redes sociales, contribuye a la expansión de estas prácticas entre los jóvenes si además no se inculca una cultura de seguridad y privacidad.
En España, el 66% de los menores entre 10 y 15 años disponen de teléfono móvil, siendo 1 de cada 3 un smartphone que ofrece las funcionalidades del teléfono, la agenda electrónica y miniordenador. Además, cada vez es más temprana la edad de acceso a los servicios móviles por los menores españoles: los 11,2 años de media, y 13 años en el caso de los smartphones.
El Estudio sobre hábitos seguros en el uso de smartphones por niños y adolescentes españoles, publicado por INTECO en colaboración con Orange (http://observatorio.inteco.es) recoge que entre los usos que los chavales dan habitualmente a sus teléfonos inteligentes destacan, los relacionados con fotos y vídeos (el 82,3% afirman que toman fotos y el 56%, vídeos), los envíos a otras personas a través del smartphone (48% y 11%, respectivamente) y la publicación en Internet (11,5% y 6,9%).
Este diagnóstico se basa en 800 entrevistas a familias españolas realizadas en el otoño de 2011, además de las aportaciones de 32 expertos profesionales e instituciones.
En materia del sexting, los datos del Observatorio de la Seguridad de la Información de INTECO indican que casi un 40% de los menores entre 10 y 16 años conocen en qué consiste y la mitad declaran haberlo vivido en su entorno. En estos casos, el adolescente es reacio a confesar que ha participado directamente en una situación de sexting, no obstante, un 1,5% de los menores entre 10 y 16 años afirma haberse hecho a sí mismos y enviado fotos eróticas utilizando el móvil, mientras que el 4,3% declara haber recibido imágenes de contenido sexual de chicos o chicas conocidos.
Muchos padres y madres se harán una nueva pregunta, ¿qué consecuencias puede suponer esto para mis hijos? Un ejemplo. Laura, adolescente de 14 años, se toma en la intimidad una foto desnuda con su nuevo iPhone y la envía a la BlackBerry de su novio Rafa como “regalo sexy”. Con sus smartphones, ambos disponen de numerosas posibilidades para editar esa imagen, enviarla e incluso publicarla en Internet.
¿Qué ocurre si Rafa, tras la ruptura, decide hacer pública la imagen de su ex? Lo que comenzó como un acto de coqueteo o prueba de amor puede acabar con una menor sometida en el mejor de los casos a burlas por parte de los amigos y conocidos Pero también Laura puede ver su foto publicada en alguna web (un delito de pornografía infantil en este caso, al tratarse de una menor) o estar expuesta acosadores o chantajistas pederastas que rastrean la Red en busca de jóvenes atrevidas y descuidadas.
Los riesgos para los adolescentes que practican sexting son diversos y suelen aparecer interrelacionados: el primero es la amenaza a su privacidad. Además, el menor también puede sufrir daños psicológicos y ciberbullying (ciberacoso por parte de otros chavales), grooming (si es un adulto el que acosa al menor) o sextorsión (si existe chantaje de carácter sexual por parte de dicho adulto).
La familia es el apoyo más cercano de los niños y adolescentes ante los riesgos en el uso de las tecnologías, por lo que es crucial que los padres conozcan este entorno, fomenten la confianza con los hijos y les den pautas para un uso responsable y seguro.
¿Qué mensajes debe trasladarles a sus hijos para prevenir el sexting? No negar una realidad que existe, informarse y estar pendiente del uso del móvil por su hijo y su actividad en redes sociales y acordar con él unas normas de uso y límites claros al utilizar el smartphone. Debe explicarle la importancia de la privacidad, y persuadirle para que no partícipe del sexting: ni creándolo, ni reenviándolo, ni fomentándolo. Y finalmente, genere un clima de confianza y hágale sentir que en caso de enfrentarse a una situación incómoda puede contar con el apoyo de su familia.
Recuerde: en esta tarea no están solos. Existen entidades para la protección de la infancia y organismos públicos (como INTECO) que ofrecen información rigurosa y servicios de ayuda y soporte a denuncias de forma gratuita (http://menores.osi.es). Además, los cuerpos policiales disponen de unidades especializadas para la denuncia y persecución de los delitos contra los menores realizados a través de Internet. En la Guía sobre adolescencia y Sexting: qué es y cómo prevenirlo publicada por el Observatorio de INTECO se profundiza en este fenómeno, ofreciendo más información y consejos.
Este artículo de Pablo Pérez San-José (gerente del Observatorio) se publicó en el Diario de León, el 13 de diciembre de 2011.
Para poder puntuar este artículo debes identificarte










Actualmente no se han recibido comentarios para este artículo.