Tanto las tarjetas inteligentes en general, y en particular la del DNI electrónico, como los lectores existentes se ajustan a un estándar que le permite que, con el software adecuado, se pueda acceder a la información de la tarjeta. Esto quiere decir que, en principio, no importa el modelo o la marca del lector, pero en la práctica se deben tener en cuenta las siguientes cuestiones:
¿lo soportará el software que se va a emplear?, ¿se dispone de un puerto de conexión adecuado en el PC?, ¿deseo que sea transportable?, ¿la velocidad de comunicación es muy importante?, etc.