La firma electrónica, como su propio nombre indica, es el equivalente electrónico de nuestra firma manuscrita.
Para resumirlo de forma sencilla, es un conjunto de datos que nos permiten acreditarnos y cerrar acuerdos por medios electrónicos, principalmente por Internet.
En España, desde el año 2003, la firma electrónica tiene el mismo valor a efectos legales que la firma manuscrita. (LEY 59/2003, del 19 de diciembre, de firma electrónica)
La firma electrónica se conoce también como firma digital.